jueves, 30 de agosto de 2018

Enfermedades de la Piel y el Cannabis.


Enfermedades de la Piel y el Cannabis.

 
"Según la investigación experimental, en condiciones de injuria y estrés, se registra un aumento de los endocannabinoides (anandamida y 2AG) en la piel, los que, en estas condiciones, cumplirían la función de aliviar el dolor y controlar la inflamación."



Las enfermedades de la piel son muy frecuentes y algunas de ellas revisten gravedad. Sin embargo, a pesar de la importancia de este órgano por las múltiples funciones que cumple, tanto en salud como en enfermedad, no se le suele dar la relevancia que tiene. La piel cumple funciones fundamentales: protección del resto del cuerpo del medio exterior a modo de barrera con permeabilidad selectiva, regulación de la temperatura e hidratación corporales, producción de vitaminas y registro sensorial, entre otras. Pero también se hace presente en la socialización e interacción con los demás. 

Es posible encontrar receptores cannabinoides CB1 y CB2 (Endocannabinoides) en casi todas las células de la piel y sus anexos (glándulas sebáceas y sudoríparas, folículos pilosos), en sus capas superficiales (epidermis) y profundas (dermis), en los vasos y fibras nerviosas. Ibrahim et al. en 2005 reportaron que la activación de cada uno de los receptores cannabinoides cumple roles diferentes y complementarios. La amplia expresión de los receptores cannabinoides en la piel ha sido vinculada a un efecto regulador local en múltiple.


Según la investigación experimental, en condiciones de injuria y estrés, se registra un aumento de los endocannabinoides (anandamida y 2AG) en la piel, los que, en estas condiciones, cumplirían la función de aliviar el dolor y controlar la inflamación. Aunque por mecanismos diferentes, los receptores cannabinoides tienen un papel relevante por acción local en el alivio del dolor por inflamación y neuropático: los CB1 de las neuronas sensitivas de la piel por acción directa y los CB2 liberando β-endorfinas de células de la piel que actúan en los receptores μ-opiáceos. 


 
 
Cabe señalar que, al igual que ocurre en otros órganos, sistemas y enfermedades, los endocannabinoides tienen en la piel un efecto bifásico: a bajas concentraciones tienen un efecto y a altas el efecto contrario y esto es aplicable a los exo- y endocannabinoides. Así, Pucci et al.   reportan que a bajas dosis los endocannabinoides aumentan la producción de melanocitos (células con pigmento) y la multiplicación de las células, pero a altas dosis tienen un efecto pro-apoptósico, es decir, que acorta su vida programada. Esta respuesta dosis-dependiente puede tener potenciales implicancias terapéuticas, pero también riesgos frente al desconocimiento de esta característica de su acción, pues si no se conocen las dosis que se están usando, se puede estar generando la respuesta opuesta a la deseada. 

¿Cuál es la evidencia disponible de los efectos de los cannabinoides en las enfermedades de la piel?  
R: Existen estudios preclínicos tanto de enfermedades inflamatorias como tumorales con resultados muy interesantes y prometedores que justifican la realización de ensayos clínicos aleatorizados controlados con placebo. Lam- entablemente, la investigación animal y clínica son muy pobres para patologías de la piel con cannabinoides, lo que sumado a la ilegalidad de la planta, una vez más trae como consecuencia que las personas utilicen productos sin control de calidad y desconociendo las concentraciones, con el riesgo ya señalado de estar usando concentraciones de cannabinoides que exacerben su enfermedad.
 

sábado, 18 de agosto de 2018

¡Los 10 increíbles beneficios del Cannabis!

¡Los 10 increíbles beneficios del Cannabis!

"El mundo está a punto de redescubrir el cannabis como medicina." 

Beneficios del Cannabis


Si usted y yo viviéramos en el 1892 no nos hubiera sorprendido encontrar Cannabis en los botiquines de casa o en las boticas.  Luego durante el siglo XX llego la gran prohibición impulsadas por propaganda racista e intereses económicos. Sin embargo el mundo esta a punto de redescubrir el Cannabis como medicina. Tanto para combatir el dolor y la inflamación o para luchar con la ansiedad y la depresión, el Cannabis alivia los síntomas de muchas dolencias.
 

Muchas personas con dolencias al rededor del mundo toman múltiples medicamentos para intentar aliviar sus síntomas. Sin éxito. Muchos de ellos han empezado a reportar que las cosas solo empezaron a mejorar cuando dejaron de tomar todos sus medicamentos y comenzaron a usar Cannabis. "Me ha salvado la vida", dice Turley en la revista Men´s Journal. Cada vez mas personas informan de tener las misma experiencia. Recurren a la naturaleza en lugar de a los productos químicos.


Hay una clara ventaja: se puede usar cannabis durante muchos años sin dañar sus órganos. Ni siquiera los pulmones se ven perjudicados por el uso diario. Esto lo ha confirmado un estudio realizado por la universidad de California, llevado a cabo en un grupo de 5.000 adultos mayores de 20 años.

Prácticamente no existe ninguna otra medicina que pueda usarse para tantas dolencias. En esta ocasión, nos vamos a centrar en diez fantásticos beneficios del cannabis.

 

1. EL CANNABIS COMBATE EL DOLOR 


Innumerables informes de pacientes y estudios confirman las propiedades analgésicas del cannabis. La evidencia definitiva de que los cannabinoides son efectivos en el tratamiento del dolor crónico aparece en un informe de The National Academies of Sciences, Engineering and Medicine (Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina). Se basa en uno de los estudios más exhaustivos jamás realizados sobre el cannabis.

La mayoría de la gente toma marihuana medicinal para el alivio del dolor. En particular, los pacientes que padecen cáncer, migrañas o esclerosis múltiple (EM) informan de experiencias positivas.

2. EL CANNABIS ALIVIA LAS NAUSEAS Y ESTIMULA EL APETITO


“Puedes hacerte viejo con el VIH”. Ese fue el mensaje del Día Mundial de la Sida en 2017. Sin embargo, incluso la terapia antirretroviral más exitosa tiene una serie de efectos secundarios desagradables. Entre ellos, se incluyen las náuseas y los cambios en el apetito.

Diversas encuestas y estudios confirman lo que la evidencia anecdótica ha sugerido durante mucho tiempo: el cannabis está demostrando ser extremadamente efectivo en el tratamiento de varios síntomas del VIH y de efectos secundarios.

3. EL CANNABIS PUEDE SUSTITUIR A LOS OPIACEOS

 

Actualmente, los EE. UU. se están viendo afectados por la mayor epidemia de drogas de su historia. Todos los días, casi 150 personas mueren a causa de una sobredosis de opiáceos como heroína o fentanilo. Y no se vislumbra el final.

El cannabis medicinal ofrece un rayo de esperanza. Puede reducir la necesidad de analgésicos a base de opiáceos. Para muchos adictos, el cannabis también alivia los síntomas del síndrome de abstinencia.

4. EL CANNABIS DESAFÍA LA DEMENCIA Y RALENTIZA LA PROGRESIÓN DEL ALZHEIMER


Incluso cantidades muy bajas de tetrahidrocannabinol (THC) pueden ralentizar e incluso detener el alzhéimer. Desde hace mucho tiempo, se ha afirmado que los cannabinoides más comunes tienen propiedades neuroprotectoras. Debido a que la enfermedad de Alzheimer está asociada con la inflamación en el sistema inmune, el cannabidiol (CBD) también desempeña un papel en su tratamiento.

La afirmación del investigador Gary Wenk causó gran furor. Él es de la opinión de que los adultos jóvenes pueden protegerse mejor contra la demencia al consumir “una pizca de Cannabis todos los días”. De hecho, cada vez más gente descubre los beneficios de las microdosis.

5. EL CANNABIS ALIVIA LA INFLAMACIÓN


Los naturópatas llevan miles de años usando Cannabis para tratar la inflamación. La compañía británica GW Pharmaceuticals desarrolló Sativex como consecuencia de varias investigaciones. Este aerosol bucal a base de cannabis se ha utilizado con éxito en el tratamiento de calambres musculares dolorosos que pueden desencadenarse por la esclerosis múltiple.

Los pacientes que padecen asma también se benefician de los efectos antiinflamatorios del cannabis. En este contexto, el alivio del dolor y las propiedades antibióticas de la planta de cannabis se han contrastado muy bien.

6. EL CANNABIS ES EFECTIVO CONTRA LOS TRASTORNOS DEL SUEÑO Y LAS PESADILLAS


Todos sufrimos de insomnio de vez en cuando, contamos rebaños de ovejas y aun así no podemos conciliar el sueño. El insomnio ocasional es parte de nuestra vida, pero cuando los trastornos del sueño se vuelven crónicos, enseguida causan problemas a la persona afectada. Muchos recurren a las pastillas para dormir que, aunque son efectivas, son polémicas, principalmente porque la gente puede volverse adicta a ellas.

El Dr. Michael Moskowitz, psiquiatra y escritor científico, prefiere recetar a sus pacientes una alternativa a base de plantas. “Preferiría que cualquiera tomase una tintura con un alto contenido en THC por la noche en vez de Lunesta, Ambien o cualquier otra pastilla hipnótica para dormir”. El cannabis es la mejor medicina para dormir que he usado en los pacientes”.

Los pacientes con TEPT (TEPT = Trastorno de Estrés Postraumático) también informan de efectos positivos en el alivio de las pesadillas.

7. EL CANNABIS REDUCE LA FRECUENCIA DE LOS TICS EN PACIENTES DE TOURETTE


El síndrome de Tourette es un trastorno neuropsiquiátrico que se manifiesta en tics físicos y vocales. Se caracteriza por comentarios socialmente inaceptables, que pueden ser muy incómodos para la persona afectada.

Varios estudios confirman la efectividad del cannabis en los pacientes de Tourette. Además de reducir la frecuencia de los tics, es notable por su capacidad para reducir la ansiedad y ayudar a dormir.

8. EL CANNABIS AYUDAN A LOS PACIENTES DE PÁRKINSON EN MUCHOS ASPECTOS


El párkinson se produce cuando las células nerviosas en una cierta parte del cerebro mueren. Después del alzhéimer, es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común. El párkinson inicialmente afecta las habilidades motoras, seguido por síntomas mentales y psicológicos como la demencia y la depresión.

El cannabis es una bendición para muchos pacientes con párkinson. Se sienten más en forma y más felices, y sufren menos temblores y rigidez.

9. EL CANNABIS ALIVIA LAS CONTRACCIONES MUSCULARES


Además de ayudar con los dolores menstruales causados por el ciclo menstrual o con dolor del sistema digestivo, también puede ayudar con las contracciones musculares más graves. Cualquiera interesado en el potencial medicinal del cannabis inevitablemente se conocerá antes o después la historia de Charlotte Figi. Es la historia de una joven que, gracias a una variedad de cannabis rica en CBD, pudo controlar sus ataques epilépticos.

Las propiedades anticonvulsivas del cannabis se conocen desde hace mucho tiempo. Las primeras referencias científicas a esta fecha se remontan a 1947. El mecanismo exacto detrás de esto sigue siendo un tema de investigación.

10. EL CANNABIS REDUCE LA PRESIÓN INTRAOCULAR






El glaucoma se refiere a un grupo de enfermedades oculares que en casos extremos pueden conducir a la ceguera. El aumento de la presión en el ojo es en muchos casos un factor de riesgo decisivo.

Las gotas para los ojos a base de cannabis con el nombre Canasol representan una solución. Hay un tipo de glaucoma especialmente dañino, conocido como glaucoma de ángulo cerrado, que se combina con un fuerte dolor en el globo ocular. La amplia efectividad del cannabis como analgésico, relajante muscular y para mejorar del estado de ánimo alivia el estado de muchos pacientes.















 























martes, 14 de agosto de 2018

CBD vs THC - ¿Cuáles son las diferencias?

CBD vs THC - ¿Cuáles son las diferencias?

"El Cannabidiol (CBD) y el Tetrahidrocannabinol (THC) son compuestos de origen natural que se encuentran en la planta de genero Cannabis".
Hasta la fecha se han aislado mas de 113 compuestos químicos producidos en la planta Cannabis sativa L. estos dos son sin duda los más conocidos y los más investigados. El cannabidiol (CBD) y el tetrahidrocannabinol (THC) son compuestos de origen natural que se encuentran en las plantas del género de cannabis. Conocidos como fitocannabinoides, estos compuestos interactúan con los receptores CB1 y CB2 que se encuentran en el sistema endocannabinoide presente en todas las especies de mamíferos. 

El CBD se aisló por primera vez en 1940, mientras que el THC fue aislado en 1964 por el prominente científico de cannabis, Raphael Mechoulam. En el nivel más fundamental, el THC y el CBD son diferentes debido a sus diferentes efectos fisiológicos. El CDB no es psicotrópico y, por lo tanto, no hace sentir drogado al que lo consume, mientras que el THC es psicotrópico y es el único compuesto conocido derivado del cannabis que produce un efecto de "elevación". Aquí observamos algunas de las diferencias clave y similitudes entre CBD y THC.

CBD vs THC : La estructura quimica

Fig 1. La estructura molecular del Cannabidiol (CBD) y el Tetrahidrocannabinol (THC)
El THC y el CBD son solo dos compuestos de una familia de alrededor de 113 componentes bivalentes y tricíclicos compuestos cannabinoides que se encuentran naturalmente en el cannabis. Tanto el CBD como el THC comparten exactamente la misma fórmula molecular, C21H30O2, que contiene veintiún átomos de carbono, treinta de hidrógeno y dos de oxígeno. Su masa molecular es prácticamente idéntica a THC y CBD que tienen masas de 314.469 g / mol 314.464 g / mol, respectivamente.


Fig 2. Biosíntesis de CBD y THC desde ácido cannabigerólico CBNG

La biosíntesis de THC y CBD en el cannabis también sigue una vía muy similar. El ácido cannabigerólico (CBGA), el precursor de todos los cannabinoides naturales, se cicla en ácido tetrahidrocannabinólico (THCA) y ácido cannabidiólico (CBDA) por THCA y CBDA sintasa, respectivamente. Los productos finales de THC y CBD se forman a través de la descarboxilación de estas formas ácidas. Estructuralmente, sin embargo, hay una diferencia importante. Cuando el THC contiene un anillo cíclico (ver Figura 1), el CBD contiene un grupo hidroxilo. Es esta diferencia aparentemente pequeña en la estructura molecular que les da a los dos compuestos propiedades farmacológicas completamente diferentes.

Las propiedades químicas de CBD vs THC  

Al igual que con muchos de los cannabinoides, el THC y el CBD tienen baja solubilidad en agua, pero una buena solubilidad en la mayoría de los solventes orgánicos, particularmente lípidos y alcoholes. Tanto el THC como el CBD están presentes en el cannabis en una mezcla de formas ácidas, que se descarboxilan fácilmente y se alteran químicamente con el calentamiento, importante cuando se considera que fumar cannabis es la forma más común de consumo. El THC también es muy conocido por su capacidad para unirse al vidrio y al plástico. Por lo tanto, las preparaciones de THC se almacenan típicamente en solventes básicos u orgánicos en cristalería de silicato de color ámbar para evitar pérdidas, especialmente durante los procedimientos de prueba analítica.

Los efectos fisiológicos del CBD frente al THC

Fig 3. Izquierda: El THC es un potente agonista parcial de los receptores CB1. Es esta estimulación la que lleva a los tipos efectos psicotropicos del consumo de Cannabis. Derecha: El CBD es un modulador alostérico negativo de los receptores CB1 por lo que cambia la forma del receptos CB1 debilitando su capacidad de unirse a THC. 
CB1 es un receptor cannabinoide acoplado a la proteína G localizado principalmente en el sistema nervioso central y periférico con una abundancia particularmente alta en el cerebro. Como parte del sistema endocannabinoide, es activado por los neurotransmisores endógenos, la anandamida y el 2-araquidonoilglicerol, así como por otros compuestos naturales, incluidos los fitocannabinoides que se encuentran en el cannabis. Como potente agonista parcial de CB1, el THC estimula el receptor CB1 y produce los efectos psicotrópicos experimentados al consumir cannabis. CBD, por otro lado, está clasificado como un modulador alostérico negativo de CB1, lo que significa que altera la forma del receptor CB1. Este cambio hace que sea más difícil para los agonistas de CB1, como el THC y otros agonistas de CB1 endógenos, estimular el receptor. El hecho de que CBD no se une a, o estimula, CB1 es también la razón por la que no produce los efectos psicotrópicos asociados con THC.


Cómo CBD vs THC interactúan entre sí 

A través de sus interacciones con el receptor CB1, se cree que el CBD modula los efectos psicotrópicos del THC al inhibir su capacidad para unirse y estimular el receptor. Por eso las personas no se sienten tan "altas" cuando usan cannabis rico en CBD en comparación con cuando consumen productos con alto contenido de THC. El CBD puede reducir algunos de los efectos negativos del THC al disminuir la ansiedad, la paranoia y el deterioro de la memoria a corto plazo que a menudo se experimenta al consumir cannabis. La evidencia sugiere que un producto rico en CBD con poco THC de hecho puede transmitir beneficios terapéuticos sin tener un efecto eufórico o disfórico.
  

A pesar de la evidencia de interacciones positivas entre CBD y THC, todavía hay un gran impulso para THC y CBD solo medicamentos. En términos generales, esto refleja el consenso de la industria farmacéutica tradicional de que un medicamento con un solo ingrediente activo es más fácil de desarrollar, evaluar, producir, prescribir y regular. Como evidencia de los efectos beneficiosos de la combinación de cannabinoides en la medicina aumenta esto puede cambiar. Particularmente con el crecimiento en popularidad del concepto de medicina vegetal completa. En resumen, los defensores de la medicina vegetal integral argumentan que el cannabis se debe utilizar en la forma más natural posible ya que los diversos cannabinoides y otros compuestos activos en el cannabis tienen un efecto combinatorio, también conocido como el efecto séquito.


Los usos médicos del CBD vs THC

 

 El uso del cannabis como planta medicinal data de miles de años en todas las culturas del mundo. Sin embargo, debido a las restricciones y regulaciones relativamente modernas, la investigación sobre el uso del cannabis como medicina en el mundo moderno ha sido severamente limitada. A medida que la legalización y la despenalización del cannabis aumentan en todo el mundo, se abre la posibilidad de investigar sus usos potenciales.
  
En octubre de 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe previo a la revisión que proporciona la suma más actualizada de los usos clínicos actuales y potenciales del CBD. La evidencia inequívoca ahora apoya el uso de CBD en el tratamiento de al menos algunas formas de epilepsia, incluido el síndrome de Dravet, un complejo trastorno de epilepsia infantil que se asocia con convulsiones resistentes a los medicamentos y una alta tasa de mortalidad. Otras indicaciones son consistentes con sus propiedades neuroprotectoras, antiepilépticas, hipoxia-isquemia, ansiolíticas, antipsicóticas, analgésicas, antiinflamatorias, antiasmáticas y antitumorales. Estas indicaciones se basan en evidencia clínica y preclínica limitada, así como en montones de pruebas anecdóticas. Los enfermos de Alzheimer, Parkinson y la enfermedad de Huntington, así como la esclerosis múltiple, la psicosis, la ansiedad, la depresión, el cáncer y muchos más podrían beneficiarse del tratamiento con CBD según la OMS.

Al igual que el CBD, existe una larga lista de posibles usos clínicos del THC. Hasta la fecha, la FDA ha aprobado solo dos medicamentos que contienen THC y un cannabinoide sintético que emula la actividad del THC. El dronabinol es una cápsula de gelatina que contiene THC que se administra por vía oral para tratar las náuseas y los vómitos causados ​​por la quimioterapia contra el cáncer, así como la pérdida de peso y el escaso apetito en pacientes con SIDA. La nabilona contiene una versión sintética de THC y está aprobada para el tratamiento de las náuseas y los vómitos causados ​​por la quimioterapia contra el cáncer cuando otros medicamentos no han funcionado. Una vez más, al igual que con el CDB, una gran cantidad de evidencia científica y anecdótica respalda el uso del THC como medicamento. Los usos potenciales incluyen el tratamiento del dolor neuropático, dolor causado por una lesión o accidente, depresión, trastornos del sueño, ansiedad y muchos más.















jueves, 2 de agosto de 2018

Cannabis como tratamiento de la Ansiedad

Cannabis como tratamiento de la Ansiedad

 
"Al menos un ensayo clínico, utilizando además técnicas de neuroimagen, ha demostrado el efecto ansiolítico del CBD en personas con trastorno de ansiedad generalizada."


La ansiedad es probablemente el trastorno psicológico más prevalente. Si las asociaciones entre consumo de cannabis y esquizofrenia no están del todo establecidas, aún lo están menos para el caso de las relaciones entre consumo de cannabis y desarrollo de ansiedad, existiendo actualmente diferentes teorías para las que cada una de ellas cuenta con un particular cúmulo de evidencias. Lo que sí cuenta con más evidencias es que un incremento en la actividad del sistema endocannabinoide está asociado con una reducción de la ansiedad y de la respuesta al estrés, y que una alteración de dicho sistema se asocia con situaciones de estrés, ansiedad y depresión. Es posible también que diferentes expresiones genéticas de los receptores CB1 estén implicadas en los estados de ansiedad. Respecto a los efectos agudos del cannabis sobre la ansiedad, al igual que ocurre con otras efectos psicológicos, el cannabis puede actuar de manera “bifásica”, esto es, puede producir efectos opuestos (por ejemplo, relajación o ansiedad) dependiendo de la dosis, del ratio THC/CBD o de factores más complejos, como la personalidad, el contexto en el que se consume, etc. Lo que sí se ha mostrado consistentemente en invetigación animal es el efecto ansiolítico del CBD y al menos un ensayo clínico, utilizando además técnicas de neuroimagen, ha demostrado el efecto ansiolítico del CBD en personas con trastorno de ansiedad generalizada

Por último, otra utilización prometedora del CBD es en el tratamiento de la fobia social, que es un miedo intenso en situaciones sociales que causa una considerable angustia y deterioro en la capacidad de funcionamiento en distintas áreas de la vida diaria. Una expresión prototípica en la que se manifiesta la fobia social es el miedo a hablar en público. Un ensayo clínico a doble ciego y controlado con placebo ha encontrado resultados de reducción de las medidas de ansiedad en pacientes con fobia social. Si los resultados de las investigaciones que se están realizando en la actualidad sobre el potencial ansiolítico del CBD siguen apuntando en esta misma dirección, se podrá disponer de un fármaco barato y seguro que carece de los efectos secundarios y del potencial de abuso que poseen los fármacos que se utilizan actualmente para el tratamiento de las diferentes manifestaciones de los trastornos de ansiedad (como son las benzodiacepinas).
 



viernes, 29 de junio de 2018

Enfermedades inflamatorias autoinmunes y el Cannabis

Enfermedades inflamatorias autoinmunes y el Cannabis

El CBD tiene demostradas propiedades en la modulación de respuestas inmunológicas  que le confieren un efecto antiinflamatorio con potencial uso terapéutico para el tratamiento de las patologías de base inmunitaria.





El sistema endocannabinoide tiene implicación fundamental en la modulación del sistema inmunológico por medio de complejos mecanismos. Se han encontrado ambos tipos de receptores cannabinoides, pero a franco predominio de los CB2, en prácticamente todas las células involucradas en la respuesta inmunológica. 

Como ya se ha dicho, al menos varios de los fitocannabinoides como el THC, CBD y CBN tienen propiedades inmunomoduladoras. Las vías y mecanismos de acción son complejos y no todos actúan por la misma vía y con iguales efectos. 

Al presente, y según los distintos estudios preclínicos disponibles, el CBD tiene demostradas propiedades en la modulación de respuestas inmunológicas  que le confieren un efecto antiinflamatorio con potencial uso terapéutico para el tratamiento de las patologías de base inmunitaria. Si bien su acción implica varios mecanismos entre los que se incluyen la supresión de la activación o reactividad de las células inmunitarias T y los macrófagos, un mecanismo también relevante es la atenuación del estrés oxidativo e infiltración celular, como ya se viera en otros capítulos. 

Frente a cualquier injuria, el organismo reacciona con una respuesta inflamatoria cuyo objetivo es restringir el área en sufrimiento, controlar y eliminar lo que genera el daño, para dar paso a la posterior reparación de los tejidos. A veces, no resulta así y entonces por distintas causas el proceso no se detiene o bien se repite por empujes, constituyéndose una enfermedad inflamatoria crónica de base inmunitaria que resulta de una respuesta exuberante del sistema inmunitario. Es esa respuesta inflamatoria la responsable del daño y los síntomas y signos. A estas enfermedades se las conoce como enfermedades autoinmunes, pues el organismo reacciona contra sí mismo. Dentro de este grupo se encuentra la Artritis Reumatoide, el Lupus Eritematoso Sistémico, la Enfermedad de Crohn, la Tiroiditis de Hashimoto, la Psoriasis y la Esclerodermia. Algunas de ellas están focalizadas a un órgano, mientras que otras atacan tejidos que se encuentran en todo el organismo y por eso se llaman sistémicas. 

Históricamente, el cannabis ha sido utilizado para aliviar los síntomas de la Artritis Reumatoide (AR). En el año 2005, Ware  et al. publicaron los resultados de una encuesta nacional del Reino Unido realizada en- tre 1998 y 2002 en la que preguntaban a los pacientes sobre uso de cannabis. De los 2969 cuestionarios con- testados, el 25% de la muestra reportó uso de cannabis medicinal para distintas condiciones clínicas como dolor crónico, esclerosis múltiple, depresión, neuropatías, y el 25% de estos usos era para la artritis. 

Actualmente se cuentan con algunas evidencias que justifican y permiten comprender por qué las personas con AR apelan a su uso. La evidencia preclínica y clínica reciente de distintos investigadores sugiere que la activación de receptores CB1 induce respuestas proinflamatorias en células inmunitarias, mecanismo que está en la base de algunas enfermedades como la diabetes. Para estudiar los efectos y mecan- ismos de acción de los cannabinoides en estas enfermedades se han desarrollado modelos animales. Por ejemplo, para la artritis reumatoide se desarrolló un modelo experimental murino en el que, luego de desarrollados los síntomas se administraba CBD por vía oral o peritoneal. También se desarrolló un modelo bovino. Los autores reportaron que en ambos el tratamiento fue eficaz en la detención de la progresión de la artritis con mejoría de los síntomas y concluyeron que, en función de los datos registrados para distintos mediadores de la respuesta inflamatoria, el CBD, a través de la combinación de sus acciones inmunosupresora y antiinflamatoria tiene un efecto anti-artrítico potente en el modelo estudiado. Otro estudio experimental evidenció el efecto de los can- nabinoides, en este caso un cannabinoide sintético no psicotrópico, el ácido ajulémico (AjA), en el bloqueo de la acción de uno de los mediadores del daño en la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico. Este estudio demostró la prevención del daño de las articulaciones en la artritis. Los autores concluyen que el ácido ajulémico, podría ser un agente antiinflam- atorio potente y seguro para el tratamiento de estas enfermedades

En 2006 Blake y colaboradores hicieron un ensayo clínico aleatorizado doble-ciego controlado con pla- cebo en el Royal National Hospital for Rheumatic Diseases del Reino Unido para evaluar la eficacia de medicamentos en base a cannabis en el tratamiento del dolor de la AR, en este caso Sativex (2.7 mg de THC y 2.5 mg CBD). A 58 pacientes con diagnóstico de AR activa en los que no se había logrado un adecuado control con la medicación convencional se los aleatorizó en dos grupos: 31 recibirían Sativex y 27 placebo. Se los estabilizó durante los 3 meses previos en un régimen de anti-inflamatorios no esteroideos y prednisolona (un corticoide). Durante 5 semanas les administraron dosis progresivas del spray en la mucosa bucal en la noche comenzando con dosis muy bajas hasta alcanzar la dosis adecuada para cada paciente, la que se mantuvo luego por 3 semanas. Por la mañana siguiente se realizaban las mediciones con distintas escalas a estos efectos, evaluando dolor al movimiento, dolor de reposo, rigidez matinal y calidad del sueño. Todos los síntomas evaluados demostraron una mejoría estadísticamente significativa con respecto al grupo placebo. En el grupo con medicación activa no se registraron efectos adversos (solo de entidad leve a moderada) ni abandonos del tratamiento. Los autores concluyeron que los resultados en cuanto al efecto analgésico son satisfactorios y prometedores a pesar de las pequeñas diferencias, con buena tolerancia general, por lo que recomiendan nuevos estudios clínicos con revisión de las dosis, formulación del producto y grupos de pacientes más grandes. También sugieren los mecanismos de acción para cada síntoma de la enfermedad evaluado: dolor al movimiento por acción periférica, dolor de reposo por acción central, actividad inflamatoria por influencia en el sistema inmunológico. También estiman que la ausencia de efecto en el dolor matinal pueda deberse a que en la línea base del estudio el rango de este síntoma era muy bajo.

Estos hallazgos clínicos son consistentes con los estu- dios experimentales antes mencionados que identifi- can distintos mecanismos de acción del 9-THC y del CBD. Con respecto al CBD el estudio de Liu et al.334 de 2010 muestra su acción tanto en la respues- ta inmunológica humoral (anticuerpos) como celular (linfocitos). Los autores señalan que dado que se demuestra su acción sobre las células Th1 (linfocitos helper tipo 1) pero en principio no sobre los Th2, el CBD podría ser un agente terapéutico potencial para el manejo de enfermedades autoinmunes Th1 dominantes como es la AR. 

Esto no obsta para que el efecto analgésico y antiinflamatorio y por otros mecanismos de acción del CBD y del 9-THC ambos puedan aportar otros beneficios al tratamiento de otras enfermedades inflamatorias autoinmunes que no sean Th1 dominantes que cursen con dolor e inflamación. En este sentido, la reciente revisión de KP Hill de 2015 concluye que algunas condiciones clínicas como las náuseas y la estimulación del apetito (indicación aprobada por la FDA para dronabinol y nabilona), dolor crónico, dolor neuropático y espasticidad asociada a esclerosis múltiple, cuentan con evidencia clínica de alta calidad y que los médicos deberán hacer las evaluaciones para determinar la pertinencia del uso de cannabis para cada paciente incluyendo la evaluación de la relación costo-beneficio.




 
 
 





miércoles, 27 de junio de 2018

El cannabis en el cáncer y los cuidados paliativos


El cannabis en el cáncer y los cuidados paliativos 




sin duda las utilidades más prometedoras del cannabis y de los cannabinoides son las que viene ofreciendo desde hace décadas la investigación preclínica (células de cultivo en laboratorio e investigación animal), que viene acumulando evidencias, cada vez más sólidas, acerca del potencial papel anticancerígeno de los cannabinoides.


Según la Organización Mundial de la Salud, el cáncer es una de las principales causas de morbilidad y la principal causa de mortalidad a escala mundial. En 2012, hubo 14 millones de nuevos casos y 8,2 millones de muertes relacionadas con él. Los principales tipos de cáncer son el pulmonar, hepático, gástrico, colorrectal, mamario y el cáncer de esófago. Se prevé que el número de nuevos casos aumente en aproxi- madamente un 70% en los próximos 20 años, por lo que disponer de fármacos cada vez más nuevos, eficac- es y con el menor perfil posible de efectos secundarios supone hoy día un auténtico reto de salud pública. 

Los primeros usos terapéuticos del cannabis y los fármacos basados en cannabinoides que se autorizaron fueron precisamente como tratamiento de las náuseas y los vómitos derivados de los tratamientos quimioterápicos en pacientes con cáncer. De hecho, hoy día esta es la principal indicación para la que los fármacos basados en cannabinoides están autorizados. Tanto el dronabinol, (THC sintético) como su análogo, la nabilona, están autorizados desde los años 80 para tal indicación. Como los cannabinoides son analgésicos, en algunos países se ha autorizado el Sativex para el tratamiento del dolor de origen canceroso y actualmente se está llevando un estudio a gran escala de Fase III precisamente para evaluar la eficacia del Sativex en este tipo concreto de patología. 

Otra propiedad paliativa del cannabis y de los cannabinoides es su efecto sobre la estimulación del apetito y sobre el síndrome de wasting, o pérdida de peso involuntaria en enfermos en fases avanzadas. Para enfermos de SIDA con anorexia y síndrome de wasting (síndrome consuntivo) está autorizado el marinol, pero su utilidad es extrapolable a estas mismas condiciones médicas en enfermos en fases avanzadas de cáncer. Recientemente se han publicado dos artículos en la prestigiosa revista JAMA, uno consistente en una revisión clínica y otro en un estudio de meta-análisis, sobre las evidencias que existen a día de hoy disponibles acerca de la eficacia de los cannabinoides en medicina. El artículo de revisión clínica muestra cómo el cannabis está autorizado para el tratamiento de los síntomas asociados al cáncer y/o a los efectos secundarios de los fármacos anticancerosos en todos los estados estadounidenses en los que está regulado el cannabis medicinal. En ese artículo, además, se realizan una serie de consideraciones prácticas que sirven de consejo clínico para considerar a un paciente susceptible de ser tratado con cannabis medicinal, la primera de las cuales establece: “Una condición médica debilitante en la que los datos de los ensayos clínicos aleatorizados sugieren que responde a la farmacoterapia con marihuana medicinal, como náuseas y vómitos asociados con quimioterapia contra el cáncer, anorex- ia por síndrome consuntivo en enfermedades como SIDA, dolor crónico, dolor neuropático o espastici- dad asociada con la esclerosis múltiple”. Con relación al meta-análisis, se evaluaron 28 estudios clínicos controlados, bien con otros fármacos antieméticos, bien con placebo (con 1772 participantes), en los que se utilizaron cannabinoides para el tratamiento de la náusea y el vómito en quimioterapia. Catorce estudios fueron con dronabinol, 1 con Sativex, 4 con levonantradol (un cannabinoide sintético similar al THC) y 6 con THC. Todos los estudios sugirieron un mayor beneficio de los cannabinoides con relación tanto con los fármacos de comparación, como con los placebos, aunque no en todos los estudios el beneficio de los cannabinoides fue mayor que el de los fármacos de comparación. Sin embargo, la media del número de pacientes que mostró una respuesta completa a las náuseas y los vómitos fue mayor con los cannabinoides que con placebo

Los beneficios potenciales del uso de cannabis en pacientes con cáncer no se limitan a la reducción de las náuseas y de los vómitos asociados a la quimioterapia. Una revisión reciente ha analizado todos los estudios en los que se han utilizado cannabinoides en otros problemas médicos asociados al cáncer, habiéndose encontrado resultados positivos también en cuanto a la estimulación del apetito, aumento de la analgesia en las condiciones cancerosas que cursan con dolor, en neuropatías asociadas a determinados tipos de cáncer, en la ansiedad, la depresión y problemas de sueño, y en la respuesta de la eficacia clínica cuando se combinan cannabinoides con fármacos opiáceos para el tratamiento del dolor269. De hecho, uno de los usos hoy día de los cannabinoides en cuidados paliativos de enfermos de cáncer es precisamente su combinación con fármacos opiáceos, sobre todo en situaciones en las que los cuidados paliativos se realizan fuera de un contexto hospitalario. Los cannabinoides son considerados fármacos considerablemente más seguros que los opiáceos y la combinación entre ambos fármacos permite reducir las dosis de opiáceos y así reducir notablemente la mortalidad asociada a sobredosis de opiáceos en situaciones de cuidados paliativos. Se estima que esta estrategia terapéutica podría evitar miles de muertes asociadas a la toxicidad aguda de los opiáceos, sobre todo cuando los cuidados paliativos se realizan en la casa de los pacientes, donde el control médico es menos exhaustivo que en los hospitales. Además, las dosis de cannabinoides utilizadas en cuidados paliativos no necesitan llegar al nivel de la psicoatividad para ser efectivas cuando se combinan con opiáceos, por lo que el perfil de efectos secundarios también se limitaría mucho al utilizar en combinación cannabinoides y opiáceos

Pero sin duda las utilidades más prometedoras del cannabis y de los cannabinoides son las que viene ofreciendo desde hace décadas la investigación preclínica (células de cultivo en laboratorio e investigación animal), que viene acumulando evidencias, cada vez más sólidas, acerca del potencial papel anticancerígeno de los cannabinoides. Se conoce que los receptores CB1 y CB2 se encuentran expresados en muchos tipos de células cancerosas (tumores), y se ha observado en investigación preclínica que los cannabinoides ejercen acciones de apoptosis (muerte celular programada) sobre dichas células, así como previenen la proliferación de células cancerosas y bloquean el desarrollo de metástasis (proliferación de células cancerosas a otros órganos previamente no afectados). Los procesos antitumorales precisos de los cannabinoides no se conocen en profundidad (de la misma forma que no se conocen en profundidad y detalle los procesos de generación tumoral), ya que cada tipo de tumor tiene su propia dinámica bioquímica interna, así como la tiene cada paciente. Sin embargo cada vez se van conociendo más y mejor estos procesos. 

Por ejemplo, se sabe que la acción antitumoral de los cannabinoides se debe a diferentes procesos, como por ejemplo, que promueve la estimulación de ceramida (una sustancia proapoptópica), la autofagia (la autodestrucción celular), o la inhibición de la proliferación tumoral (mediante la expresión de proteínas concretas, como la p8). Sin embargo, también existen algunas evidencias que apuntan hacia una acción protumoral de los cannabinoides en determinadas condiciones. Como se ha dicho, cada tumor responde a su propia dinámica bioquímica, por lo que en la actualidad se está investigando para qué dinámicas concretas podría estar contraindicado el uso de cannabinoides. Los investigadores sí están de acuerdo en que la acción antitumoral es superior cuando se combinan diferentes cannabinoides en comparación con cannabinoides aislados. En cualquier caso, ya se ha dado el salto en medicina oncológica de la investigación preclínica a la humana. En 2006 se publicó un estudio en el que se observó en humanos una acción antitumoral en pacientes con gioblastoma (un tipo de cáncer cerebral especialmente agresivo), y en la actualidad existen al menos dos ensayos clínicos en marcha en los que se está investigando la acción antitumoral del cannabis en diferentes tipos de cáncer, entre ellos el gioblastoma.